Autismo, Neurotransmisores Cerebrales, Actividades Fisicomotoras y Deportivas.

La finalidad de este artículo se basa en promover las actividades fisicomotoras y deportivas en personas con Trastornos del Espectro del Autismo.
Dr. Julio Salazar Gonzales

Dr. Julio Salazar Gonzales

Esta promoción no es simplemente recreativa, sino que nos puede ayudar mucho a regular la bioquímica cerebral, mediante el equilibrio de los mensajeros químicos o neurotransmisores cerebrales que son los responsables del comportamiento y que según múltiples estudios están alterados en las personas con TEA y afines.

EL MOVIMIENTO: La expresión inequívoca de la identidad motora es el movimiento, que es la traslocación del cuerpo en el espacio, regulado por el Sistema Nervioso Central. Múltiples estudios alrededor del mundo han demostrado que el ejercicio vigoroso o severo, hecho a menudo, se asocia con la reducción de estereotipos, hiperactividad, agresión, autolesiones y actitudes destructivas.

Estos beneficios también se han observado en personas dentro de los TEA y retraso mental. Esta última es una afirmación que se repite constantemente en los resultados de los estudios relacionados al Autismo y la actividad fisicomotora.

COMPORTAMIENTO Y CONDUCTA.

El comportamiento es la manera en que se conducen las personas u organismos, esto en relación con su entorno o mundo de estímulos.

El comportamiento puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario, público o privado, según las circunstancias que se manifiesten.

La conducta es el conjunto de comportamientos observables en los humanos.

En el espectro del Autismo lo observable es el comportamiento diferencial donde los neurotransmisores cerebrales juegan un rol predominante estando inhibidos o sobre estimulados debido a problemas médicos concomitantes.

Algunos de los problemas médicos concomitantes (aunque son muchos más) relacionados a la conducta que debemos considerar para entender estos desequilibrios de los mensajeros químicos cerebrales.

Genética Problemas Metabólicos Disbiosis intestinal Pandas Intoxicación por Metales Pesados Susceptibilidades alimenticias IgG (Péptidos Opioides) etc. Ingesta de Neurotóxinas como preservantes y colorantes artificiales, etc. Medios ambientales, pesticidas, tóxicos etc.

Familiares Psicológicos, (aunque estos últimos dos no son problemas médicos, pero se relacionan con el comportamiento) entre otros.

Resultado: Desequilibrio de importantes neurotransmisores claves en el comportamiento como endorfinas, encefalinas, dopamina, serotonina, melatonina, acido gamma aminobutírico entre otros. Para comprender de qué manera influyen estos desequilibrios de los mensajeros químicos cerebrales en el comportamiento, abordaremos algunos conceptos generales sobre los mismos y la influencia positiva del ejercicio y las actividades fisicomotoras para equilibrarlos.

CEREBRO.

El cerebro se la pasa conversando consigo mismo, permanentemente esta interactuando entre sus neuronas para mantener la comunicación entre sus diversas funciones en todo el organismo. Para poder comunicarse entre las neuronas existe un mensajero químico que se denomina neurotransmisor.

Cuando una neurona emite una señal de excitación debe de haber otra que reciba o recepcione esa señal y se desencadena automáticamente la emisión del neurotransmisor teniendo una respuesta fisiológica. Existen ciertos alimentos y sustancias derivadas de hongos, bacterias, levaduras, intoxicaciones entre otras que alteran ese correcto funcionamiento neuronal, inhibiendo o sobre estimulando áreas del cerebro y produciendo alteraciones en la conducta del ser humano. Acá es menester recalcar que la fabricación de los mensajeros químicos cerebrales o neurotransmisores se efectúa mediante el aporte de sustancias alimenticias que el organismo se encargara de convertir en sustancias claves para el comportamiento, gran parte de los problemas radican en el sistema gastrointestinal dañado en personas con TEA donde la sobrepoblación o disbiosis intestinal interfieren con la adecuada absorción de los nutrientes no pudiendo fabricarlos o donde estos microorganismo intestinales son responsables de la inhibición o sobre estimulación de los neurotransmisores.

Es lógico pensar que amen de los beneficios de los ejercicios para regular los mensajeros químicos cerebrales es también totalmente necesario los cambios nutricionales y combatir la sobrepoblación o disbiosis intestinal. Este es uno de los problemas médicos concomitantes muy frecuente entre la población con TEA.

La Actividad Física ¿Cómo podemos beneficiarnos de la Actividad Física para mejorar nuestro cerebro? American College of Sports Medicine (ACSM) (1999) recomienda que se practique ejercicio físico con una “frecuencia” entre 3-5 días por semana para conseguir mejoras significativas en trastornos de ansiedad.

Esta recomendación bastante adecuada, es solamente la punta del iceberg con respecto a los beneficios que la actividad física puede otorgar a personas dentro del espectro del autismo. Beneficios Generales del deporte en personas con Autismo y TGD Emocional.

Por qué determina relación entre el entrenador, alumnos, integrantes deportivos y medio ambiente o entorno.

Cognoscitivo.

Las rutinas, secuencias y repeticiones de ejercicios facilitan el desarrollo de la memoria muscular y mental. Orden, estructura y disciplina. Se incentivan las conductas y actitudes tendientes a desarrollar normas y reglas de conducta física y emocional. Acondicionamiento Físico. Desarrollo de las capacidades aeróbicas y anaeróbicas del alumno además de corregir trastornos psicomotrices.

Químico.

El ejercicio físico y la correcta respiración permite la regulación de la serotonina y otros importantes neurotransmisores en el cerebro. Factores nerviosos. Los cuales se realizan mediante el reclutamiento de las unidades motoras y su sincronización muscular.

El Libro. Abriendo Fronteras. Editorial Cecosami, 1999, Dr. Julio Salazar Gonzales Estos beneficios los describí hace casi veinte años en mi libro Abriendo Fronteras y los estudios recientes no hacen sino corroborar lo descrito anteriormente en mi publicación. La práctica físico-deportiva parece tener un efecto positivo sobre la salud mental ya que produce la liberación de endorfinas (B endorfinas), y esto lleva a la reducción de la ansiedad, la depresión y el estrés. Cualquier tipo de actividad física, ya sea de bajo o alto impacto, libera estas sustancias que actúan directamente sobre el cerebro produciendo una sensación de bienestar y relajación inmediata. Además inhiben las fibras nerviosas que transmiten el dolor, generando analgesia y sedación.

Por tanto se puede lograr un estado de euforia gracias a estos “analgésicos naturales” o “hormonas de la felicidad”. (Martinsen, 2004; Paffenbarger, Lee y Leung, 2004). La actividad físico-deportiva también provoca la liberación de neurotransmisores como la serotonina, dopamina y noradrenalina.

Estas moléculas se sabe que están implicadas en las emociones. También diferentes estudios han demostrado la influencia del ejercicio sobre estos neurotransmisores cerebrales que además están asociados al almacenamiento y recuperación de la memoria y también con el estado de ánimo. Además estos estudios sugieren que el ejercicio habitual puede generar cambios estructurales permanentes en el cerebro (Herrera, 2008). También el aumento de la temperatura corporal puede llevar a una relajación y a un mejor estado de ánimo.

Otro importante grupo de sustancias que aumentan con el ejercicio son los factores neurotróficos. Los factores neurotróficos son una familia de proteínas que favorecen la supervivencia de las neuronas. Estas sustancias pertenecen a una familia de factores de crecimiento que son un tipo de proteínas que se vierten al torrente sanguíneo y son capaces de unirse a receptores de determinadas células para estimular su supervivencia, crecimiento o diferenciación. El factor neurotrófico derivado del cerebro es elevado por el ejercicio mejorando las funciones cognitivas y generando cambios funcionales en las neuronas-John Ratey “The Revolutionary New Science of exercise and the brain”, Newsweek 19 de marzo 2007. Otro importante estudio relacionado fue efectuado por la prestigiosa Autism Research Institute ARI de la Universidad de Arizona. Physical Exercise and Autism Autism Research Institute ARI Education and Aspergers Syndrome Learning Styles and Autism Adulthood: Articles School Years Social Communication Skills – J McEachin, PhDBuilding Quality Education Programs Uno de los más efectivos tratamientos para personas con Autismo son los ejercicios. Los estudios demuestran que el ejercicio vigoroso y extenuante está relacionado con la disminución de conductas estereotipadas, auto estimulatorias, hiperactividad, agresión, autoagresión y destructivas.

El ejercicio vigoroso de al menos 20 minutos en actividades aeróbicas entre tres a cuatro veces por semana, el ejercicio leve no aporta grandes aportes. Muchos niños con Autismo ganan peso fácilmente debido a la inactividad y ese aumento de peso trae otros problemas más. En general el ejercicio es muy importante para la salud física y mental, numerosos estudios demuestran que el ejercicio vigoroso es muy bueno en los tratamientos para la depresión.

El ejercicio reduce el stress y la ansiedad, mejorando el sueño, tiempo de reacción y memoria entre otros. Las conductas estereotipadas interfieren con la enseñanza y programas de ejercicios mejoran notablemente la atencionalidad en el salón de clases. Padres y profesores debieran de considerar incluir programas de ejercicios vigorosos dentro de los programas individualizados de educación, Individualized Education Program (IEP).

No hay que asumir que el ejercicio del recreo es suficiente. Siendo el ejercicio una actividad barata, segura y saludable se debe de usar programas de actividad física para modificar la conducta de las personas con autismo. El ejercicio físico hace que nuestra sangre comience a circular rápidamente por todo nuestro cuerpo. Pero no solo por las zonas que estamos moviendo, sino también activa el flujo sanguíneo del cerebro incrementando su actividad, proporcionándole más nutrientes y estimulando la plasticidad cerebral y el crecimiento de nuevas neuronas.

Para comprender un poco mejor los efectos benéficos a nivel de neurotransmisor vamos a explicar el funcionamiento de los más relacionados a estas actividades fisicomotoras. Neurotransmisores Cerebrales Un neurotransmisor (NT) es una sustancia química liberada selectivamente de una terminación nerviosa que interacciona con un receptor específico en una estructura adyacente y que, si se recibe en cantidad suficiente, produce una determinada respuesta fisiológica. Para constituir un NT, una sustancia química debe estar presente en la terminación nerviosa y cuando se une al receptor, producir siempre el mismo efecto.

Existen muchas moléculas que actúan como NT y se conocen al menos 18 NT mayores, varios de los cuales actúan de formas ligeramente distintas. La acción y función de los Neurotransmisores Síntesis Almacenamiento Liberación Interacción con el receptor Inhibición o desactivación NT Excitatorios Acetilcolina Aspartato Dopamina Histamina Norepinefrina Glutamato NT Inhibidores Glicina Taurina Gama aminobutírico GABA LA SEROTONINA Sintetizada por ciertas neuronas a partir de un aminoácido, el triptófano, se encuentra en la composición de las proteínas alimenticias. Juega un papel importante en la coagulación de la sangre, la aparición del sueño y la sensibilidad a las migrañas.

El cerebro la utiliza para fabricar una conocida hormona: la Melatonina. Por ello, los niveles altos de serotonina producen calma, paciencia, control de uno mismo, sociabilidad, adaptabilidad y humor estable. Los niveles bajos, en cambio, hiperactividad, agresividad, impulsividad, fluctuaciones del humor, irritabilidad, ansiedad, insomnio, depresión, migraña, dependencia (drogas, alcohol) y bulimia. El precursor de la serotonina es el 5 hidroxi triptófano o 5 HTP. El uso excesivo del triptófano produce ácido quinolinico que es neurotóxico.

LA DOPAMINA Crea un “terreno favorable” a la búsqueda del placer y de las emociones así como al estado de alerta. Potencia también el deseo sexual. Al contrario, cuando su síntesis o liberación se dificulta puede aparecer desmotivación e, incluso, depresión. Por ello, se tiene, que los niveles altos de dopamina se relacionan con buen humor, espíritu de iniciativa, motivación y deseo sexual. Los niveles bajos con depresión, hiperactividad, desmotivación, indecisión y descenso de la libido.

La dopamina tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje. Así mismo como función resaltante es mediadora de las adicciones. El precursor es la tirosina, que se convierte en dopamina.

LA ACETILCOLINA Este neurotransmisor regula la capacidad para retener una información, almacenarla y recuperarla en el momento necesario. Cuando el sistema que utiliza la Acetilcolina se ve perturbado aparecen problemas de memoria y hasta, en casos extremos, demencia senil. En ese sentido, puede señalarse que lo los niveles altos de Acetilcolina potencian la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje.

Un bajo nivel provoca, por el contrario, la pérdida de memoria, de concentración y de aprendizaje.

La Acetilcolina activa las neuronas motoras que controlan los músculos esqueléticos.

LA NOREPINEFRINA Se encarga de crear un terreno favorable a la atención, el aprendizaje, la sociabilidad, la sensibilidad frente a las señales emocionales y el deseo sexual. Al contrario, cuando la síntesis o la liberación de noradrenalina se ve perturbada aparece la desmotivación, la depresión, la pérdida de libido y la reclusión en uno mismo. En ese respecto, los niveles altos de norepinefrina dan facilidad emocional de la memoria, vigilancia y deseo sexual. Un nivel bajo provoca falta de atención, escasa capacidad de concentración y memorización, depresión y descenso de la libido. La norepinefrina se sintetiza a partir de dos aminoácidos (L-fenilalanina y L-tirosina) además de las vitaminas C, B3, B6 y del cobre.

LA EPINEFRINA es un neurotransmisor que nos permite reaccionar en las situaciones de estrés. Las tasas elevadas de epinefrina en sangre conducen a la fatiga, a la falta de atención, al insomnio, a la ansiedad y, en algunos casos, a la depresión. Los niveles altos de epinefrina llevan a un claro estado de alerta. Un nivel bajo al decaimiento y la depresión.

LAS ENDORFINAS Y ENCEFALINAS

Las endorfinas actúan principalmente como analgésicos endógenos, puesto que actúan inhibiendo la transmisión del dolor entre otras cualidades moduladoras que posee. Las encefalinas, otro compuesto similar que el propio organismo produce para reducir el dolor. Esta sustancia tiene la capacidad de deprimir las neuronas de todo el sistema nervioso central, bloqueando las señales electrofisiologías del dolor. Actúan primero sobre la columna vertebral que lleva al cerebro todas las sensaciones experimentadas por el cuerpo asociadas al dolor, luego el tronco cerebral que controla y regula los reflejos y automatismos vitales como la respiración y frecuencia cardiaca. Finalmente desencadena efectos en el área límbica donde el estriato, el núcleo acumbens, la amígdala y el tálamo regulan la zona donde se manifiestan sensaciones como el miedo y la ansiedad además de la de recompensa y placer del organismo.

EL ACIDOGAMMA AMINOBUTIRICO GABA Se sintetiza a partir del ácido glutámico y es el neurotransmisor más extendido en el cerebro. Está implicado en ciertas etapas de la memorización siendo un neurotransmisor inhibidor, es decir, que frena la transmisión de las señales nerviosas. Sin él las neuronas podrían -literalmente- “embalarse” transmitiéndonos las señales cada vez más deprisa hasta agotar el sistema.

El GABA permite mantener los sistemas bajo control. Su presencia favorece la relajación. Cuando los niveles de este neurotransmisor son bajos hay dificultad para conciliar el sueño y aparece la ansiedad. Además, los niveles altos de GABA potencian la relajación, el estado sedado, el sueño y una buena memorización. Cuando el nivel es bajo se presenta ansiedad, manías y ataques de pánico.

¿De qué manera podemos beneficiar a las personas con TEA de las prácticas deportivas, ahora que sabemos que el ejercicio es un regulador de los neurotransmisores cerebrales? Un excelente ejemplo de los beneficios del deporte en personas con TEA lo muestran los diversos programas deportivos de la ONG Actitud en Lima, Perú. Durante más de 20 años implementan el Programa de Modificación de la Conducta por medio de la Actividad Física para personas dentro del espectro del autismo y afines. Este programa cuenta con mucho éxito en la mejoría del comportamiento físico y psicológico de sus participantes y entre los más resaltante del mismo, es que los profesores en su casi totalidad son personas con Habilidades Diferentes entre las cuales hay varios con Autismo. Estos profesores fueron entrenados en la ONG Actitud para este fin y cursaron durante dos años sus capacitaciones para graduarse como Entrenadores Deportivos de Atletas con Habilidades Diferentes. Programa de Modificación de la Conducta por medio de la Actividad Física para personas dentro del espectro del autismo. ONG Actitud. El programa tiene como finalidad modificar y mejorar el comportamiento de niños, jóvenes y adultos dentro del espectro del autismo con trastornos de conducta, y que muestren problemas emotivos o problemas de integración social para que, mediante el ejercicio físico, logren aprender comportamientos adecuados, tales como orden, disciplina y control del carácter y movimientos, a fin de alcanzar un mejor desenvolvimiento en el nivel personal y en el nivel de las relaciones sociales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *